El rico
patrimonio arquitectónico de nuestro país nos obliga a tomar
conciencia de lo que nos ha sido legado y nos exige una
actitud respetuosa hacia aquellas obras dignas de
preservarse a lo largo del tiempo.
El sentido
fundamental con que se ha construido cualquier edificio es
el de ser utilizado. Cuando un edificio, dañado por el paso
del tiempo y por la frecuente afrenta de la mala
conservación, se rehabilita nuevamente para ser habitado
adaptándolo a los requerimientos del momento sin privarle de
su idiosincrasia, se le devuelve a él y a su entorno
un sentimiento de orgullo.
En Estudio
Lanzarote tenemos que reconocer la debilidad que representa
para nosotros este tipo de obras pues el trabajo en ellas
invertido siempre es plenamente gratificante. Nos sentimos
afortunados que desde ya hace años numerosos clientes nos
confían la rehabilitación de sus propiedades.
Los proyectos
de las obras de rehabilitación no son rígidos en su
constitución. El tipo de edificación, su uso pasado, su
nuevo uso, sus materiales, su valor histórico, la mezcla de
los materiales tradicionales con los más novedosos, la
aplicación de las nuevas tecnologías… obligan a buscar la
solución más adecuada en cada caso. No obstante, pese a la
personalización de cada estudio sí puede definirse una
metodología de trabajo que seguimos para afrontar con la
mayores garantías posibles cada proyecto que se nos encarga:
:: Recabar
información del inmueble original y de las
modificaciones que posteriormente haya sufrido hasta el
estado actual.
:: Concreción de la rehabilitación del edificio para
su nuevo uso con las consideraciones anteriormente citadas.
:: Desarrollo de la terapéutica curativa para los
daños que pueda sufrir el edificio y la definición de las
técnicas de reestructuración o de obra nueva.
:: Estudio estructural del edificio: inspecciones y
catas que permitan diagnosticar los procesos patológicos que
puedan darse. Cálculo numérico de la estructura actual y de
sus modificaciones.